...en sevilla:yo estaba echado en un banco con tres morrales bien sujetos, por si me dormia. no eran las diez de la maniana y aun no tenia habitacion.
al rato me puse de pie para estirarme y un indigente se me acerco:
- que no teneis que dormir en el banco, joder, ahi junto al arbol hay un colchon.
- no, tranquilo. gracias, pero solo es para esperar un rato.
- bueno. pero si te va a acostar, hazlo en el colchon, que yo tengo poco, pero lo que tengo lo comparto.
- gracias, gracias...
- jose tomá. encantao.
- orlando, mucho gusto.
- yo soy vasco, pero hace tiempo vivo en sevilla.
- yo soy venezolano.
- yo siempre he querido ir a venezuela. he ido a mexico. a el salvadó. a cuba. a indonesia. pero no he ido a venezuela. eso aun lo tengo que hacé.
- venezuela es un pais muy lindo.
- y que la gente es como aqui en sevilla... yo vengo del pais vasco. ahi es distinto. pero se consigue heroina mu barata. has estado en el pais vasco?
- en donosti. una ciudad muy linda.
- a mi me gusta mas bilbao.
- a mi me gusta bilbao, pero no tanto como donosti.
- hay una arania mu grande... y un perro de colores... si vas por bilbao me dices y te digo donde puedes encontrar heroina mu barata...
- gracias.
- ... yo ya no me inyecto heroina... ahora tomo vino... quieres vino???
- no, pero gracias...
- ahora me estoy recuperando, la heroina me dejo muy flaco. mira... 50 kilos... el vino alimenta má... y no te fijes en los tatuajes... este me lo hizo el cabron de mi hijo.. que eso no se le hace a un padre, joé... un dia me desperte y me habia tatuado una esvastica... y si, yo soy un esvastico, pero a mi solamente me caen mal los negros... a los chinitos les tengo aprecio... chinitos como tu... (sonrisa, aun le quedan dos o tres dientes)
- (sonrisa)
- venga, seguro que no quieres vino???
- no, no, tengo que caminar... sabes como llego a la giralda????
- ve por esta calle... no hay como perderse...
- bueno, jose tomas, nos vemos.
- a la orden...
... de vuelta, en amberes:apenas salio mi maleta apresure el paso y puse mi mejor cara de local para que la policia me dejara pasar sin revisar mi equipaje. tenia 6 minutos para tomar el autobus de las diez. con suerte, llegue a tiempo. el autobus, que tiene un solo precio y un solo destino, sale cada hora, de ahi mi apuro.
subi, di los buenos dias al chofer y puse un billete de 50 sobre la mesita y dirigi mi mirada hacia adentro.
el chofer se me quedo viendo.
volvi a verlo y me sorprendio la situacion. me preguntaba que habia hecho mal. vi el billete. era de 50. el precio del pasaje era 10. mi mirada verifico que era el autobus correcto. solo atine a preguntar:
- amberes?
el chofer se me quedo viendo.
vi hacia atras de mi. no habia nadie. el chofer irradiaba odio. yo, porque la colera es contagiosa, le dije, aspero:
- me puedes vender un ticket, por favor?
lo cual puso al chofer en funcionamiento y procedio a presionar el unico boton del panel de facturacion mientras me decia:
- tenia que oir eso.
me dio el ticket. me dio el vuelto. y ya.